Alejar Negatividad
Esta nueva entrada trata de como alejar la negatividad de nuestro hogar, para todos nosotros nuestras casas son como nuestros templos, en ellas nos relajamos, nos refugiamos y nos reconfortamos. A veces, según quienes lleguen a nuestras moradas pueden traer consigo una cierta aura negativa, puede ser involuntaria, pero sin duda nos afectará.
Para dar un aire fresco a nuestro hogar o simplemente impedir la entrada de estas energia poco positivas, debemos de hacer un pequeño "ritual", es sencillo, aquellos que tengamos recibidor, tenemos varias opciones, el recibidor es la puerta de entrada de las personas que pueden aportar estas energías, a veces nosotros mismos podemos traerlas a casa, para ello es la parte que más reforzada debe estar.
Las opciones son las siguientes: Podemos colocar un puñadito de sal tras la puerta, con la sal alejamos las vibraciones negativas y purificamos nuestro hogar, pero debemos tener en cuenta que esta absorbe la humedad y habrá que reemplazarla de tanto en cuanto. Otra opción es poner tres limones "pequeños" junto a la entrada, deben estar sin abrir, es algo aparatoso, pero la presencia de lo natural y su fragancia además de perfumar purifican y alejan el mal. Nuestra tercera opción, es poner un móvil tras la puerta, me refiero a un colgador, en forma de pentáculo. Este hará de fuerza que rechaze las energías negativas, lo podemos poner enganchado en el techo o bien tras la puerta.

Para aquellos que no tengais recibidor, podéis poner la sal bajo la alfombra de bienvenida, hace el mismo efecto, también se puede reforzar con algunas de las opciones anteriores, si lo deseais podéis poner un poco de polvo de ladrillo, ejerce una fuerza similar a la de los limones, dado que representa la naturaleza, para finalizar sino os convecen estas opciones podéis obtar por la opción del pentáculo.
El resto de la casa, puede limpiarse teniendo plantas en el interior, plantas armonizadoras, también no poniendo velas frente a los espejos, o tener alejada cualquier toma de corriente de nuestra propia cama.